Sensible es el amor…
Así narraba su historia el buen enamorado del amor…
Nuestro tiempo fue marcado por bellas campanitas que alegraban tu mirada, adornaban tu figura y enternecían tus palabras.
Paramos el tiempo, disfrutamos del momento y fuiste prohibida en todo momento, pero siempre había algo, un algo que dominaba nuestro comportamiento, nuestros gestos y mis sueños.
Acariciamos al sensible amor con nuestros deseos, nuestras ideas y cómo no…nuestros detalles.
Fuimos inocentes amantes del amor,
congelamos los momentos,
nos enamoramos del tiempo
de las circunstancias y las palabras;
en ciertos instantes observamos que no era una simple simpatía,
hubo algo más que miradas,
más que sonrisas…
Compartimos esos segundos como dos curiosos enamorados,
dejamos surgir algo que estaba fuera de nuestras manos.
Cuando te miraba solo te acariciaba,
te murmuraba al oído para sentir tu fragancia,
rosar tu piel con la mía
cruzar nuestras miradas y decirnos en silencio…
que sensible es nuestro amor.
By. Alessandro Cáritas