Ángeles perdidos…Eres mi todo
Son los latidos que despiertan por la mañana,
aquellos que se encuentran solos
que no tienen nombre…que no tienen nada,
son tus cálidas palabras que pronunciaste en mi cama,
las trágicas palabras que sufrieron por ti,
que lloraron por tu dolor y se ofendieron con tu supuesto gran amor.
Las palabras marcharon en dirección opuesta y no retornaron al parque de emociones,
esculpieron su definición en tu corazón
te lo grabaron sin rencor y con buen sazón,
lucharon con tu orgullo, tu superficialidad y tu indecisión.
Mataste lo que creaste,
lo que inventaste con tus propias miradas,
con esas intensas y tiernas miradas,
así me conquistaste y así me manipulaste.
Fuiste mi todo desde el primer momento,
desde el primer encuentro,
de esa primera sonrisa,
de tu primer enfado
de nuestras primeras miradas,
de nuestro primer amor…
Acariciaste mi puerta,
merodeaste por mi corazón,
te involucraste en mis sentimientos,
te apoderaste de mis pensamientos,
y solo estabas tú… mi luna y el viejo vino del 34.
Tu partida me dejó lo que me dejará la muerte,
unas tristes lágrimas y unas cuantas rosas de resignación,
unas cuantas voces suplicando la redención,
y unos cuantos suspiros de humillación,
Así fue nuestro amor,
así dejamos pasar el tiempo y las emociones
y así concluí el capítulo de mi historia…Eres mi todo.
By. Alessandro Cáritas
Nuestros minutos…
Las cálidas palabras que engalanan tus verbos,
imitan nuestra pasión,
comenten nuestros sensibles errores que afectan al corazón,
es tan sensible y doloroso,
radiante como difuso
penetrante e incoloro.
Fue una etapa,
Un capítulo
Un deseo,
Pero por sobre todo
Jugó la magia y la emoción,
Ambos posibles pero prohibidos.
Y me decía…
Qué bello es el amor;
con su pequeño silencio
nuestros minutos prohibidos,
el triste, triste orgullo rendido
y la decisión siempre en vilo.
Apartarme no fue renunciarte, más al contrario fue para esperarte en nuestra sala de espera, en aquella curiosa casita donde escribimos…felicidad
Solo sé que si no te tengo, no te pierdo
que mis latidos no me defraudaron,
que me enseñaron a no guardar mis sentimientos
y por sobre todo a entender que con un pequeño flechazo y una nadita de pasión, el fuego del amor tiene vida…y eso quedará como “nuestros minutos”.
By. Alessandro Cáritas
Sensible es el amor…
Así narraba su historia el buen enamorado del amor…
Nuestro tiempo fue marcado por bellas campanitas que alegraban tu mirada, adornaban tu figura y enternecían tus palabras.
Paramos el tiempo, disfrutamos del momento y fuiste prohibida en todo momento, pero siempre había algo, un algo que dominaba nuestro comportamiento, nuestros gestos y mis sueños.
Acariciamos al sensible amor con nuestros deseos, nuestras ideas y cómo no…nuestros detalles.
Fuimos inocentes amantes del amor,
congelamos los momentos,
nos enamoramos del tiempo
de las circunstancias y las palabras;
en ciertos instantes observamos que no era una simple simpatía,
hubo algo más que miradas,
más que sonrisas…
Compartimos esos segundos como dos curiosos enamorados,
dejamos surgir algo que estaba fuera de nuestras manos.
Cuando te miraba solo te acariciaba,
te murmuraba al oído para sentir tu fragancia,
rosar tu piel con la mía
cruzar nuestras miradas y decirnos en silencio…
que sensible es nuestro amor.
By. Alessandro Cáritas
¿A qué jugamos?
Ya no estamos juntos y aun deseamos estarlo,
pensamos y desmayamos por el ayer,
diluimos nuestras esperanzas en un delicado “no quiero”
perdemos el tren y se apaga la luz…
sometemos a los terceros con nuestra razón,
somos sabios y no sabemos amar con decisión.

El tiempo pasa y con ella los años,
tuvimos sentimiento y seguro que fuimos correspondidos,
pasamos de héroes a villanos
de amantes a queridos…
y de conocidos a desconocidos
-quién lo diría-
Llega la tarde y con ella la marea
sale la luna y su luz refleja un camino;
llevará las tristes historias de la vieja conocida
que antes me pedía amor eterno,
y ahora mi amistad entera…
Que no se apague la luz cuando hay energía,
que no reduzcan los latidos del primer día,
que ese enero no sea febrero,
y que al amor no sea amistad…
es un simple deseo y una simple verdad
Te coquetee ayer,
te bese hoy
y me dices perdón…
¿A qué jugamos?
By. Magno&Alessandro
Ángeles perdidos…Duele y no pasó
Los escenarios cambian al pasar los años, los cabellos y las experiencias cambian de color. Los sentimientos me solían golpear muy duro y las bellas muchachas que ingresaron en cada etapa quedaron vinculadas a mi simple y llana presencia.

EL tren de los lamentos había pasado y el estar pensando en esa mirada, ¡en esa peculiar mirada! en esa bella sonrisa, las manos traviesas que rosaban mi camisa lentamente llegando al momento más cálido de la noche; los besos, las caricias y las composiciones del amor permanecieron en mi pequeña caja de recuerdos. Y esa tarde pronunciaba en su oído: Duele y no pasó…
Como duele cuando te quiero y
no lloro por que no quiero,
no siento por que te pierdo y
no veo por que no hay más remedio…
Caminamos muy lejos en las calles del amor y el deseo; y en la esquina de nuestra pasión quebramos lo que parecía inquebrantable…perdimos lo que nunca hubiéramos deseado perder…y como duelen las mañanas, las tardes y las noches, sentado en la vieja esquina murmurando con el vino el mal trago del olvido…
By. Alessandro Cáritas
Parque de emociones…
Hace muchos años, transitaba por el paseo del Cid una pequeña niña, una curiosa figurita de rasgos asiáticos. Corría por el lugar con una ternura, una sonrisa y una gotita de lágrima en el ojo izquierdo. Una bella canción envolvió el momento, miradas expectantes surgieron en el entorno de la singular pequeña nipona.
Tenía un objetivo bastante claro, no sabía cómo se resolvería semejante emoción en un pequeño cuerpecito de ojos medio abiertos. Su meta era un parque que rodeaba el oscuro lugar de donde salía, se veía de frente, era un sitio distinto y colorido; un lugar donde relataría el sube y baja de sensaciones e ilusiones. 
La niña y su parque de emociones habían permanecido recluidas y explotadas durante mucho tiempo por soldados occidentales. El puerto de embarque y desembarque tenía el nombre del Cid.
Son las emociones que nos envuelven, aveces nos presionan, te deprimen o te inducen a ser lo que en verdad deberíamos ser. Es un parque donde encontramos lágrimas, sonrisas y muchas veces donde nacen nuevos sentimientos.
En algunas oportunidades hablamos del amor y creemos saber absolutamente todo acerca de ese algo, un suspiro que por muchos instantes convierte los sueños en realidades latentes, cobran vida y nos devuelven la pasión, el romance, y cómo no, la bella canción que envolvió el momento clave de nuestra vida.
Llevamos recuerdos a bordo sin justificar el peso y el valor que tengan, simplemente las acogemos como grandes señales de existencia y posibles desastres que nos impidan llegar al sueño anhelado; correr y disfrutar de nuestro pequeño y curioso “Parque de emociones”.
By. Alessandro Cáritas
Sensible de ti…
Cuantas tardes, cuantas noches y cuantas mañanas, y solo las verdades callan, los museos de la tranquilidad cierran y colocan su cartel clandestino. El camino de las noches suele llevar a mi nombre, pero mi nombre no es el que pronuncias, ni el que dices conocer, tampoco el que curioseaste por primera vez. Solo prefiero decir que siento; que siento muchas cosas por ti, que prefiero las tardes que las noches, que deseo tu compañía sin verdades ni mentiras.
Soy sensible de ti, de tus besos y de tus dulces palabritas, no conformo con mirarte y solo quiero retratarte, tenerte muy cerquita para poder besarte. Posiblemente mis palabras son tontas, románticas y aburridas; seguramente me tienes en tus manos sin remedio ni culpa y aún así no cantarás mi nombre.
De igual forma soy sensible cuando te escribo y te imagino; te veo y te describo. Al describirte no me quedan palabras solo unas gotas de vino, sola una pequeña y triste gota de vino. Caigo rendido en la mesa de los deseos y abatido en la casa de los recuerdos.
Tira la moneda y dímelo otra vez…..sensible de ti.
By. Alessandro Cáritas
Te quiero…
Caminaba por mis calles en busca de una simple experiencia, unas cuantas mentiras falsas y alguna que otra palabra que llenara la vida con deseos. Me detuve en la esquina de la hipocresía número 152, me acuerdo perfectamente de la calle ya que pasé por allí con mis sentimientos hipócritas de aquella pasión que me dejó rendido y casi muerto por Viviana.
Los días no retrasaban las voces de los mudos indecentes, de aquellos personajes que hablan mientras vives, de aquellas sombras que te siguen cuando sientes que realmente vives, de aquellos que no son nada pero son algo en tu mundo. Sin embargo, los resultados de mis palabras, de mis encantos, de mis penas y glorias han detenido mi espacio y mejor aún; detuvieron mi corazón.
Solo y solo cuando tú lo decidas, acude por mi calle Emocional número uno, detén tu mirada y dame tu magia, para decirme muy cerca y al oído, te quiero.
By. Alessandro Cáritas
Areopagitas del amor…
Alguien dice:
Muchas mañanas me desperté con mucho miedo, esa sensación intensa que puede ser muy comparable cuando estás a punto de perder un vuelo. Metafóricamente estas ocasiones son vuelos que llegan a ser largos y sin retorno, y es ahí cuando los sentimientos y las emociones llegar a tener un verdadero significado, una definición, un todo; pero no una definición efímera y poco legible a los ojos del corazón. Una verdad.

Es el tiempo y el espacio que marcan las pausas y las pautas del amor, conviven en una misma esfera musical esperando la decisión del juez platónico, que en muchos casos sacudirá con ira los lamentos e indecisiones de la plebe. Aquella clase baja que ha sido sometida por legítimos desequilibrados, sujetos indeseables con cara de nada y cuerpo rocoso.
Alguien concluye:
“No pretendas exigirme amor con tus palabras, dedícame tu espacio y tus leyendas abrazando mi corazón,y embruja nuestras miradas con la pócima del amor”.
By. Ilimuri Magno
Dos curiosos y tristes enamorados…
Fue un día que ya se fue: Un personaje de las malas experiencias llegó a una sensible pero hipotética razón de morir emocionalmente y seguir con vida físicamente.

Muchas veces nos explicamos el por qué del amor, debatimos e intuimos que nunca tenemos culpa, que todo lo hicimos bien, que la lluvia no moja solo cae del cielo, en fin, sabemos que debemos auto culparnos para crear una sensación de madurez emocional. Son virtudes que las personas rechazamos cuando herimos corazones, e incluso cuando hieren el nuestro.
En ocasiones intentamos cortarnos las venas como símbolo de no poder vivir sin esa persona, sin aquella parte fundamental de nuestra existencia amorosa. Parte de la realidad tuvo un ayer, ese antes quedó en la mente del amante.
La pelea por la teoría de saber si no estamos demostrando demasiado interés en el amor podría confundir a dos curiosos y tristes enamorados…
By. Ilimurí Magno.


